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Nadar con manatíes

Las opciones turísticas parecen infinitas. En el condado de Citrus, Florida, existe un lugar donde se puede nadar con sirenas… o lo más cercano a este ser mitológico.

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Son dulces y juguetones, tienen cara de cachorro de perro y un cuerpo que parece un saco de patatas de 900 kilos de peso, los manatíes, también conocidos como vacas marinas de la Indias occidentales, eran confundidos frecuentemente con  las mitológicas sirenas por los navegantes de la antigüedad.

Son carismáticos y (aunque no lo creas) elegantes y suelen golpear con sus aletas y hocicos a los humanos que nadan a su lado y desde hace pocos años se han vuelto famosos porque forman parte  de la lista e especies en peligro de extinción, llamando la atención a nivel internacional, como nunca lo habían hecho.

3.000 ejemplares apenas en Estados Unidos                                    

La población de estos animales en Estados Unidos alcanza los 3.000 ejemplares y habita casi exclusivamente en los estuarios, ríos y bahías de aguas calientes en el estado de Florida. En la pequeña población de Crystal River y en Cozumel, México, es posible nadar con ellos.

Las aguas que prefieren

 

Las aguas con temperatura promedio de 72 a 74 grados F (22-23C), son un refugio ideal en invierno para estos animales muy sensibles al frío. Su predilección por estas aguas lleva a muchos de los manatíes a permanecer en las regiones que mantienen esas temperaturas, incluso durante el verano.

Pero sobre todo durante los meses de noviembre a abril miles de ellos se concentran en Crystal River, en el estado de Florida del norte de América.

Nadar, pero no molestarlos

Desde 1983 funciona el Refugio Nacional de Vida Silvestre Cristal River para garantizar la protección de los manatíes.

Las reglas para nadar en ese refugio son estrictas. Es ilegal molestarlos intencionalmente o por negligencia. Las reglas prohíben perseguirlos o alimentarlos.

Para disfrutar de este momento único es importante evitar el ruido excesivo y las salpicaduras al nadar.

Es necesario utilizar snorkel y nunca un equipo de buceo, pues el sonido de las burbujas los espanta.

Las normas impiden colgar los pies mientras se lota en la superficie y menos aún remover el fondo. Otra regla es nunca interrumpa a un manatí cuando duerme o se alimenta.

El hombre es el mayor depredador

El hombre es considerado el mayor depredador para los manatíes. Estos animales son lentos y muy pasivos por lo que terminan siendo la presa perfecta para los cazadores. Actualmente, hay más muertes que nacimientos entre los manatíes.

Muertes naturales, accidentales o causadas ​​por el hombre. Por este motivo, la población de manatíes se estima actualmente en sólo pocos miles y se limita a Crystal River y  al sureste de México, cubriendo las áreas costeras del Golfo, desde Veracruz hasta Chetumal, aunque aseguran que es posible encontrarlos en el resto de América.

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